REFORMA VIVIENDA ENTRE MEDIANERAS
La vivienda de finales del s.XIX consta de planta baja, planta primera, planta segunda, terraza y cubierta.
Los clientes de este proyecto decidieron comprar esta vivienda ya que era el único inmueble que tenía un patio interior de uso particular en el casco urbano de la localidad, por lo tanto, el eje del proyecto era vincular de una manera clara el patio y el interior, para que los dos espacios funcionaran como uno solo en donde el patio fuera una prolongación del interior, generando mas espacio para el disfrute. En planta primera, la ubicación de la escalera nos organizaba el espacio.
A un lado y recayendo en la fachada principal está el dormitorio principal con un balcón, y el baño. Al otro lado de la escalera hay otro dormitorio, el de los niños con un balcón ubicado en fachada interior. Como norma general, en el interior decidimos mantener lo máximo posible dependiendo del estado de cada elemento en particular, por ejemplo, carpinterías interiores, mecanismos eléctricos, elementos como alacena y despensa, recuperar puerta de entrada, castigada por las inclemencias, adecentar terraza y organizar el espacio en el patio, agrandar aseos… Redistribuimos la cocina, la forma original no nos convencía puesto que dificultaba la interacción con el patio. Pero se podía mantener la alacena, la despensa y el alicatado puesto que era de interés para la finalidad del proyecto.
En el salón demolimos una carpintería de madera y vidrio en mal estado que dividía el espacio. Mantuvimos el alicatado en todo el salón hasta 1,50m y buscamos ofrecer de algún modo luz natural en el salón, pero en la configuración de la fachada no había ventana en planta baja, así que en la parte superior de las hojas de las puertas colocamos unos vidrios para conseguir iluminación natural en esta zona de la planta baja, que es el espacio diáfano donde está el salón y comedor.
En el patio, demolimos una estancia que se usaba como lavadero, una escalera y una barbacoa y lo reubicamos todo debajo de la cubierta existente. Así que el patio resultante era un espacio más grande y más despejado proporcionando continuidad a la cocina. En planta primera, hicimos el baño más grande, demolimos una habitación para unificar espacios y se conformaba el dormitorio de los niños, en donde se respetaba el armario empotrado y una repisa se podía utilizar a modo de librería, en toda la planta había pavimento hidráulico pero estaba desmerecido, decidimos no cambiarlo y utilizarlo de soporte para colocar un laminado, y también colocamos carpinterías de paso nuevas.
En planta segunda y terraza cambiamos carpinterías exteriores y adecentamos los espacios, en las medianeras decidimos pintar de blanco para resaltar texturas existentes, la luz que entra en esta planta lo envuelve todo y su color es cálido y llena de manera exacerbada el espacio, definido a su vez por las texturas que forman parte de la historia de la vivienda y enriquecen sin duda el propio espacio. Equipo LINNeA.